Las pelotas de tenis son una parte esencial del juego, y su historia es tan rica y variada como el propio deporte. Las primeras pelotas de tenis se hacían con vejigas de cerdo o vaca, que se rellenaban con plumas o pelo.

Estas pelotas eran muy pesadas y difíciles de jugar, y a menudo se rompían durante el juego.En el siglo XIX, se empezaron a utilizar pelotas de goma, que eran más ligeras y duraderas.

Estas pelotas revolucionaron el juego del tenis, y lo hicieron más rápido y emocionante. En la actualidad, las pelotas de tenis están hechas de una mezcla de goma y otros materiales, y están diseñadas para proporcionar un juego preciso y consistente.

Su color amarillo vibrante es una característica distintiva que genera curiosidad. Aunque a simple vista pueda parecer una elección arbitraria, el color de las pelotas de tenis no es una cuestión aleatoria. Detrás de esta elección hay razones históricas, técnicas y psicológicas que influyen en su coloración.

Historia y evolución del color de las pelotas de tenis

La adopción del color amarillo para las pelotas de tenis se remonta a la década de 1970.

Anteriormente, las pelotas eran predominantemente blancas, pero con el auge de la televisión y la transmisión de torneos, se hizo evidente que el color blanco dificultaba su visibilidad tanto para los espectadores como para los jugadores.

El amarillo se destacaba más en pantalla y permitía a los telespectadores seguir mejor el movimiento de la pelota durante los partidos, lo que resultó en una experiencia visual más atractiva para los aficionados.

Siendo técnicos, el color de las pelotas de tenis, según el código de Colorhex, es el #ccff00, en la categoría de ‘lima eléctrica’, que como resultado da una tonalidad muy característica que, por cierto, hace que haya gente que las ve amarillas y otras las ven verdes.

Con información de 20 Minutos

¿Qué opinas de esto?