Llega la tercera ola de calor del verano y, por lo tanto, la necesidad de hidratarse y de mantenerse fresco. Todo un reto para nuestro cuerpo, especialmente en aquellos territorios donde el termómetro se dispara a más de 40 grados.
Una de las opciones más recomendadas para rebajar los efectos de las altas temperaturas de los próximos días y, además, refrescarse es el yogurt. Desde la Asociación Española de Fabricantes de Yogures y Postres Lácteos Frescos-AEFY, nos recuerdan las cinco grandes aportaciones de tomar yogurt durante esta ola de calor. El yogurt es fuente importante de agua, proteínas y vitaminas, siendo un alimento muy recomendable para mantenernos hidratados.
El formato bebible hace que sea más fácil y cómodo de tomar, especialmente entre niños, enfermos crónicos y personas mayores, que no tienen sensación de calor. Sus aportaciones de vitaminas y nutrientes hacen que el yogurt sea un alimento nutricionalmente denso, que cubre más del 15 % de las tomas diarias recomendadas de calcio y fósforo, así como más del 10 % de las aportaciones de vitaminas B2 y B12.
El proceso de fermentación del yogur y la presencia de los fermentos Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus determinan que sea un alimento de fácil digestión. Al ser un alimento lácteo, el yogurt contiene triptófano, un aminoácido esencial que promueve la liberación de la serotonina y que ayuda a regular el sueño, esencial para las noches de verano. Por todas las aportaciones y beneficios saludables del yogur, desde AEFY recuerdan que, durante esta ola de calor, es más aconsejable que nunca tomar, al menos, un yogurt al día, en cualquiera de sus formatos, como el bebible.
Con información de El debate.









