Más de 200 personas protestaron el lunes contra la continua llegada de refugiados rohingya en botes a una isla de Indonesia.
Más de 1.500 rohingya, que huyeron de ataques violentos en Myanmar y ahora están abandonando los campamentos en el vecino Bangladesh en busca de una vida mejor, han llegado a Aceh desde noviembre, donde han enfrentado cierta hostilidad por parte de sus colegas musulmanes.
Los manifestantes pidieron a las autoridades y a la agencia de refugiados de la ONU que expulsen a todos los refugiados rohingya de la isla de Sabang. También quieren que las organizaciones humanitarias ayuden a los refugiados a salir.
El último bote que llegó transportaba a 139 rohingya, incluidos mujeres y niños.
“Nuestra exigencia es rechazarlos a todos. Deben irse. Como la gente de Sabang también está pasando por momentos difíciles, no pueden acomodar a más personas”, dijo el manifestante Samsul Bahri.
La semana pasada, Indonesia pidió ayuda a la comunidad internacional.
Indonesia alguna vez toleró ese tipo de desembarcos de refugiados, mientras que Tailandia y Malasia los rechazaban. Pero la creciente hostilidad de algunos indonesios hacia los rohingya ha presionado al gobierno del presidente Joko Widodo para que tome medidas.
El presidente dijo a principios de este mes que el gobierno sospechaba de un aumento en la trata de personas debido al aumento de llegadas de rohingya.
Con información de Unión Tribune









