La GSMA, organización mundial de operadores móviles, ha anunciado que Doha será sede de su propia edición del Mobile World Congress (MWC) durante los próximos cinco años. Este nuevo evento se une a los ya existentes en Barcelona, Las Vegas, Shanghái y Kigali, lo que ha generado especulaciones sobre el impäcto en el liderazgo de Barcelona. Sin embargo, expertos aseguran que la capital catalana mantiene su relevancia como epicentro de las telecomunicaciones, con cifras sólidas que incluyen más de 100.000 visitantes y un impäcto económico de hasta 550 millones de euros en 2024.

El MWC de Doha, programado para noviembre, tendrá un alcance significativamente menor, con apenas 12.000 metros cuadrados de espacio y 5.000 asistentes previstos, frente a los 240.000 m² y más de 1.100 ponentes de la edición de Barcelona. A pesar de esto, se reconoce la influencia del dinero árabe y la posibilidad de que algunas empresas prioricen Doha, especialmente aquellas centradas en mercados de Oriente Medio. Sin embargo, el consenso general es que ambas ciudades pueden coexistir sin canibalizarse.

Barcelona, con un contrato que asegura la celebración del MWC hasta 2030, continúa innovando, como lo demuestra el lanzamiento de Talent Arena y la expansión del recinto ferial de Montjuïc. Además, el gobierno español ha renovado los beneficios fiscales del evento, reafirmando su compromiso de mantener la ciudad como líder en el ámbito de las telecomunicaciones globales, a pesar de los nuevos desäfíos.

Información de: El independiente

¿Qué opinas de esto?