Un brote de impétigo afectó a una veintena de niños de la localidad castellonense de Benicarló, en España. Esta infección de la piel, que destaca por ser especialmente contagiosa, está causada por dos tipos de bacterias, el Streptococcus del grupo A y Staphylococcus aureus que producen ampollas en diferentes partes del cuerpo, en especial alrededor de la nariz y la boca, y en las manos y los pies.
El contagio es rápido y se produce al contacto de las ampollas o el líquido que producen así como si se entra en contacto con la ropa, sábanas o toallas de una persona infectada. En el transcurso de una semana las ampollas revientan y producen costras de color miel.
Con el tratamiento adecuado como cremas y antibióticos orales, recomendados por un médico, la infección se resuelve al cabo de 10 días aproximadamente.
Según explican desde la Clínica Mayo, los factores que aumentan el riesgo de padecer impétigo incluyen:
FACTORES DE RIESGO
- El impétigo es más frecuente en niños de entre 2 y 5 años.
- Se contagia fácilmente entre familiares, en ambientes concurridos, como escuelas y guarderías, y por participar en deportes en los que hay contacto de piel a piel.
- Las infecciones por impétigo son más comunes donde el clima es cálido y húmedo.
- Las bacterias que causan el impétigo generalmente ingresan a la piel a través de un pequeño corte, una picadura de insecto o un sarpullido.
- Los niños que tienen otras afecciones cutáneas, como dermatitis atópica (eccema), son más propensos a padecer impétigo. Las personas mayores, los diabéticos o las personas que tienen el sistema inmunitario debilitado también son más propensos a contraerlo.
La prevención es la mejor manera de evitar el contagio. No compartir toallas o sábanas, una buena higiene y evitar el contacto con la persona afectada son las mejores medidas.
MEDIDAS PREVENTIVAS
- Evite tocar las áreas afectadas.
- Practique una buena higiene de manos; lavarse las manos antes y después de aplicar cremas .
- Use un paño limpio cada vez para lavar y secar las áreas afectadas.
- No comparta toallas ni toallitas faciales.
- La ropa y la ropa de cama deben cambiarse a diario; lavar usando temperaturas calientes.
- Evite el contacto cercano con otras personas: los niños de la escuela/guardería deben quedarse en casa hasta que las lesiones se hayan formado costras o hayan recibido al menos 24 horas de tratamiento.
Con información de El Debate.









