El secretario general del movimiento militarizado libanés Hezbolá, Hassan Nasrallah, que este viernes fue asesinâdo de un atäque israelí contra Beirut, dirigió la organización militante y política chiita desde 1992.

Nacido en Beirut en 1960, Nasrallah comenzó su derrotero político en el Movimiento Amal antes de unirse a Hezbolá a principios de la década de 1980. Bajo su liderazgo, Hezbolá se convirtió en una poderosa fuerza con importantes capacidades militares e influencia política en el Líbano.

Nasrallah extendió el alcance de la organización mucho más allá del Líbano. Los combatientes de Hezbolá, considerada como la fuerza ‘proxy’ de Irán por Washington y sus aliados, contribuyeron decisivamente a apuntalar el Gobierno del presidente Bashar al Asad en Siria. Calificada como organización terrorista por EEUU, Hezbolá ayudó a entrenar a combatientes de Hamás, así como a milicias en Irak y Yemen, escribe The New York Times.

El Estado dentro del Estado que ayudó a construir Nasrallah con financiación iraní y de expatriados mientras el Líbano luchaba por salir de una larga güerra civil incluye hospitales, escuelas y otros servicios sociales.

Con información de Globovisión

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