Situado en el cerro Ávila, a 30 minutos en rustico desde Caracas, el poblado de Galipán pertenece a la parroquia Macuto del estado Vargas, en el litoral central venezolano.
Los historiadores apuntan a que el asentamiento de pobladores en esta área montañosa tiene alrededor de 200 años, cuando inmigrantes españoles, de las Islas Canarias, se instalaron en la zona. Sin embargo, el apogeo del turismo llegó a mediado de los años 50, cuando construyeron la ruta del teleférico Caracas – Litoral, conectando la capital con la costa a través del Ávila.

Las razones de los visitantes para subir a Galipán giran en torno a la desconexión del caos urbano al internarse en la zona boscosa; también resalta el clima frío de la montaña; la vista desde esa altura que permite observar la capital y las costas del Litoral, y una propuesta gastronómica que ha se vuelto tradicional en la zona, conformada por los clásicos sándwich de pernil, la cachapa con cochino frito, las fresas con crema, y el chocolate caliente.

En definitiva, si deseas disfrutar de un día maravilloso y respirar aire puro Galipán es una excelente opción.
Con información de El Diario









