La esperada reunión extraordinaria entre las delegaciones del Gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) prevista para la mañana del viernes 12 de abril ha sido pospuesta. Los equipos negociadores han reprogramado el encuentro para el sábado 13 de abril, en un esfuerzo por mantener el impulso hacia una resolución pacífica.
La dilación se produce en medio de tensiones relacionadas con el tema de Nariño y el Frente Comuneros del Sur del ELN. Según informes de Caracol Radio, la delegación del ELN ha sido acusada de no jugar limpio.
Además, el ELN reclamó que se insistiera en diálogos fuera de la mesa oficial de negociaciones, en vista de que Otty Patiño, Alto Comisionado de Paz, nombró Carlos Erazo como líder de los diálogos en Nariño. Erazo, un excomandante militar del M-19 que regresó de un exilio de 24 años en Noruega, trabajará en colaboración con el Frente Comuneros del Sur del ELN en iniciativas de desminado.
Asimismo, se conoció que habrá reuniones separadas de las delegaciones con los países garantes y acompañantes, lo cual refleja la complejidad de las negociaciones. Mientras el equipo del Gobierno se reunirá durante la mañana, la delegación del ELN lo hará en la tarde, buscando avanzar en las conversaciones a pesar de los desafíos actuales.
Este aplazamiento y la insistencia en temas sensibles como Nariño podrían profundizar la crisis en la mesa de diálogos y potencialmente afectar el progreso de las conversaciones de paz en su conjunto. La comunidad internacional observa con atención, esperando que las próximas reuniones en Caracas puedan superar los obstáculos.
Con información de El Universal









