En una era donde el trabajo remoto se convirtió en moneda corriente entre las nuevas generaciones, las políticas laborales pueden variar ampliamente de una empresa a otra. Recientemente, Mary Moreno, una usuaria activa en la plataforma X (anteriormente conocida como Twitter), compartió una experiencia que dejó a muchos reflexionando sobre los límites entre la supervisión laboral y la invasión de privacidad.

La chica relató en su cuenta de X cómo una regla específica durante un proceso de entrevista la dejó completamente perpleja. “Me tomaron en cuenta para un trabajo, pero apenas me avisaron que iban a monitorear mi pantalla haciendo captura cada 10 minutos, no seguí adelante con el proceso”, escribió. Para ella, esta política de la empresa significaba una invasión a su privacidad que no estaba dispuesta a tolerar.“Sin embargo, a mí me parece una invasión a mi privacidad. Toca seguir buscando”.

Aunque muchos encuentran en el trabajo remoto una ventaja para balancear con otras actividades de su día, Moreno expresó que, bajo estas condiciones de monitoreo constante, prefiere trabajar de forma presencial. “Me siento más cómoda trabajando de forma presencial mientras mis compañeros ven lo que hago, a que estén monitoreando mi pantalla”, explicó en un comentario.

Mary lleva años haciendo home office y nunca antes le habían solicitado algo similar. “Llevo 5 años trabajando remoto y nunca me han pedido eso”, agregó en su publicación, sugiriendo que este tipo de monitoreo es excesivo y no refleja las prácticas estándar que experimentó anteriormente.

La publicación de Moreno rápidamente generó una avalancha de respuestas y testimonios de otros usuarios que compartieron experiencias similares. “Leyendo los testimonios, me provoca abrazarlos a todos y decirles que las cosas van a estar bien. Me han llegado historias muy fuertes que me han impresionado. Gracias por compartir sus experiencias, las valoro”, expresó con gratitud.

El posteo obtuvo más de 2 millones de visualizaciones en la red social. “Increíble la cantidad de “micro-managers” con mentalidad del siglo pasado que siguen teniendo poder y decisión en la operación de ‘empresas’. Te felicito por tu decisión”, “Y seguramente ni siquiera te daban el equipo de trabajo”, “Yo entré a un trabajo y no me habían avisado que tenía que compartir pantalla y tener cámara y audio encendidos todo el tiempo y que si me paraba al baño tenía que avisar. Si algo pasaba ya me estaban llamando que por qué me demoraba renuncié”, “Esto es lo más normal en el modo de trabajo remoto. Invasivo es, por ejemplo, tener la cámara encendida mientras trabajas”, “Eso suena muy enfermo”, fueron algunos de los comentarios de los usuarios de la plataforma.

Con información de Infobae.

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