Los termos para almacenar agua son una excelente manera de mantenerte hidratado en el día a día, además de ello, muchos de estos envases pueden ayudar a disminuir tu exposición a nanoplásticos.
Los termos son modernos y son más amigables con el ambiente, comparados a las botellas de plásticos que muchos suelen ser desechados tras un solo uso. Pero, a pesar de sus puntos positivos, sino reciben la higiene adecuado, pueden convertirse en un reino para el moho.
Los científicos realizaron un estudio para saber cuáles son los riesgos para la salud que pueden causar los diferentes tipos de moho y cómo prevenir su acumulación en tu termo, además de cuándo desecharlo y adquirir uno nuevo.
“El moho prospera en ambientes húmedos”, explicó la doctora Wanda Phipatanakul, una inmunóloga que estudia alérgenos ambientales en el Hospital Infantil de Boston.
Se determinó que si el agua permanece en el termo durante días, se crea un terreno fértil para que las esporas de moho —que habitan en el aire y en las tuberías del hogar— se asienten y se multipliquen, advirtió Phipatanakul.
Hay algunos tipos comunes de moho que pueden colonizar tu termo: están los Cladosporium, conocido por su apariencia verde oscuro o marrón; el Penicillium, que puede manifestarse en tonos azules o verdes; el Aspergillus, que puede aparecer como manchas blancas, amarillas o verdes; y el Stachybotrys, que se presentan como manchas negras.
Estos hongos no son los únicos organismos que crecen en condiciones oscuras y húmedas. Cada vez que tomas un sorbo de agua, también puedes transferir bacterias de tu boca al borde de tu termo.
Si le añades algo que no sea agua a tu termo, como una bebida energética o si dejas residuos de alimentos de algo que hayas comido, los azúcares restantes pueden acelerar el crecimiento de estos microorganismos.
Con información de Dólar Today.









