Yasuaki Yamashita, quien es sobreviviente de la bomba atómica de Nagasaki, fue invitado por Universal Pictures a ver Oppenheimer para compartir su reacción y testimonio.
No fue fácil para Yamashita ver la película, “Al ver la película estaba temblando realmente por la tristeza, la memoria y el sufrimiento. En la escena de la prueba atómica, empecé a sufrir, no podía ver la película”, confesó “Tuve que taparme los ojos y empecé a llorar”. A pesar de los sentimientos que le provocó la proyección, Yamashita considera que la película de Nolan es importante.
“Lo importante de ver esta película es que la gente entienda lo que pasó y que jamás pueda suceder nuevamente esta tragedia. Si se olvida, esto puede repetirse. Por eso creo que es importante que sobre todo los jóvenes la vean. Esto no se puede repetir jamás, pero jamás. Nadie puede sufrir como sufrimos nosotros”, declaró con firmeza.
Las consecuencias de la bomba atómica afectaron a Yamashita por muchos años, así como a la gran mayoría de los sobrevivientes. La radioactividad le causó hemorragias, anemia y desmayos. Recuerda que en Japón muchos tenían miedo de asociarse con sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki, por temor a “contagiarse de radiación”. La discriminación social provocó que Yamashita quisiera buscar un hogar en otro país.
Comenzó a estudiar español y en 1968 formó parte de la prensa japonesa durante los Juegos Olímpicos de Ciudad de México. “México me recibió de brazos abiertos y me dio cariño. México me dio la segunda vida. Por eso el cariño y amor de los mexicanos me dio una lección para quedarme en México para siempre”, recuerda con gratitud. En México, descubrió su objetivo de generar conciencia acerca de los riesgos de las bombas atómicas.
Con información de Rolling Stone.









