El Primer Ministro de Taiwán, Cho Jung-tai, anunció que el gobierno evaluará si es necesario apoyar a la industria nacional tras las declaraciones del Presidente Donald Trump de imponer aranceles a los semiconductores. Taiwán, hogar del mayor fabricante de chips por contrato del mundo, TSMC, es crucial en la cadena de suministro tecnológico global. Trump planea imponer aranceles a chips, productos farmacéuticos y acero para incentivar la producción en Estados Unidos.
Cho aseguró que el Ministerio de Economía y otros departamentos están atentos a los recientes acontecimientos y analizarán si se requieren nuevos planes de cooperación y asistencia para el sector industrial. Subrayó la importancia de mantener la posición de Taiwán en la cadena industrial mundial y continuar esforzándose por lograr una mayor cooperación exterior y liderazgo en los sectores industrial y tecnológico.
El Ministro de Economía de Taiwán, Kuo Jyh-huei, minimizó el impacto potencial de los aranceles de Trump, citando la superioridad tecnológica de Taiwán. En 2020, TSMC anunció la construcción de una fábrica en Arizona, incrementando la inversión total a US$ 65.000 millones. A pesar de los desafíos, Taiwán sigue siendo un actor clave en el comercio global, con un superávit comercial con Estados Unidos que se disparó un 83% el año pasado, impulsado por la demanda de productos de alta tecnología como los semiconductores.









