El fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, George Gascón, anunció este jueves que solicitará una pena menor para los hermanos Erik y Lyle Menéndez luego de revisar su caso por la aparición de nuevas pruebas, por lo que podrían recuperar pronto la libertad tras pasar casi 35 años en prisiõn por el asesinatø de sus padres.

Gascón hizo el anuncio en una conferencia en el Salón de Justicia en el centro de Los Ángeles, en medio de una enorme expectación mediática, y acompañado por familiares de los hermanos que por años han abogado por su liberación.

El fiscal dijo que pedirá mañana a un tribunal que se cambie su pena actual de cadena perpetua sin derecho a libertad condicional, a una pena de 50 años a cadena perpetua, que dada la edad que tenían al cometer los asesinatos, les permitiría pedir «inmediatamente» la libertad condicional.

Gascón admitió que no había «un acuerdo universal» en su oficina acerca de su decisión, pero que la había adoptado tras «considerarla cuidadosamente».

«Llevan en prisiõn en casi 35 años», dijo Gascón, quien negó que en su decisión haya pesado el hecho de que se encuentra en medio de una ajustada elección. «Creo que han pagado su deuda a la sociedad».

También destacó que durante su estancia en la prisiøn, los hermanos han creado grupo de apoyo para otros internos y han ayudado a internos con discapacidades físicas. «Todo eso lo hicieron dos jóvenes que no tenían la esperanza de salir de la prisión».

Una vez la fiscalía pida la revisión de la condena, será el juez quien debe decidir si la acepta y posteriormente una junta de libertad condicional la que apruebe la salida de los hermanos de la cárcêl.

Con información de: People en Español

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