En su primer mes de mandato, Donald Trump ha empleado la estrategia de aranceles como método para negociar acuerdos con otros países. Ha amenazado a México y Canadá con tarifas del 25% a sus importaciones, aplazando su implementación tras compromisos de estos países para reforzar la frontera y combatir la inmigración irregular. Similarmente, ha implementado estrategias extrañas hacia la Unión Europea y ha impuesto un arancel del 10% sobre todas las importaciones de China, lo que ha intensificado los movimientos comerciales. China respondió con medidas limitadas y presentó una queja formal ante la Organización Mundial del Comercio.
Trump busca equilibrar el déficit comercial con China, que fue de aproximadamente 295.000 millones de dólares en 2024. El martes, anunció nuevos aranceles del 25% a la importación de coches, chips y productos farmacéuticos, lo que podría afectar principalmente a China. Según asesores de Trump citados por The New York Times, su objetivo es alcanzar un acuerdo comercial beneficioso para Estados Unidos. En su último año en la Casa Blanca, Trump firmó una tregua comercial con China, pero ahora considera que Pekín no ha cumplido el acuerdo, y culpa a la administración de Biden por no hacerlo cumplir.
El objetivo de Trump es lograr un acuerdo más amplio, denominado el «acuerdo del siglo,» que incluiría temas como la seguridad nuclear. Miembros de su gobierno, como el secretario de Comercio Howard Lutnick, el secretario del Tesoro Scott Bessent y el líder del departamento de Eficiencia Gubernamental Elon Musk, están apoyando al presidente en su búsqueda de este acuerdo, que también beneficiaría sus negocios personales.
Información de: La Vanguardia









