New Hampshire es el Estado donde tenía mejores perspectivas Nikki Haley, la única rival real de Trump que quedaba este martes tras la retirada del gobernador de Florida, Ron DeSantis. Pero si Haley no es capaz de ganar en este Estado relativamente moderado, donde contaba con el apoyo entusiasta del gobernador y donde los votantes independientes tenían la posibilidad de participar en las primarias republicanas, más difícil lo va a tener en el resto del país.
En las papeletas republicanas seguían figurando los candidatos que se han ido retirando de la carrera, incluidos el exvicepresidente Mike Pence; el senador Tim Scott; el inversor Vivek Ramaswamy; el exgobernador de Nueva Jersey Chris Christie, el gobernador de Dakota del Norte, Doug Burgum, y el de Florida, Ron DeSantis. Han recibido votos de forma marginal.
La exembajadora en la ONU y exgobernadora de Carolina del Sur ha sostenido hasta ahora que no iba a tirar la toalla aunque perdiese en New Hampshire, pero ese era el mensaje obligado en campaña. A la luz del resultado de este martes, tendrá que tomar decisiones. La próxima cita es en Nevada, donde ella no está inscrita en los caucus, las asambleas que van a elegir los delegados para la convención republicana, sino en las primarias, votaciones en urna, en este Estado desautorizadas por el partido. Luego llega Carolina del Sur, el Estado de origen de Haley, pero donde Trump lidera las encuestas y cuenta con el respaldo del aparato del partido y la inmensa mayoría de sus líderes locales.
Tanto Donald Trump como Nikki Haley tienen previsto comparecer esta noche ante sus seguidores para valorar sus resultados.
Si los actos de campaña de estos días sirven de indicio, la victoria de Trump en New Hampshire se veía venir. Ha dado sus mítines en polideportivos y teatros con mucha más capacidad que las salas de institutos, colegios, restaurantes y hoteles que ha elegido Haley. Los simpatizantes han abarrotado los lugares donde intervenía Trump tras aguardar durante horas el frío y la nieve.
Este martes, la presencia de trumpistas se notaba también más en los centros de votación. Michael Guglielmo, de 61 años, defendía a las puertas de un colegio electoral en Concord, la capital del Estado, que “Trump es el único candidato legítimo que representa al pueblo”. “Dice lo que hace, hace lo que dice. No miente. Cumplió sus promesas. Tuvimos paz a través de la fuerza. No tuvimos guerras. Tuvimos una gran economía, empleo para negros, hispanos, zonas empresariales. Era un hombre de negocios. Y tal vez no tenía el mejor decoro, pero sus políticas daban en el clavo. Así que prefiero los tuits malos y las buenas políticas”, sostenía Guglielmo, carpintero.
Con información de El Universal









