El Presidente Donald Trump ha anunciado una inversión de 100.000 millones de dólares por parte de TSMC, el mayor fabricante de chips avanzados del mundo, para expandir su producción en Estados Unidos. Este plan incluye la construcción de tres nuevas fábricas en Phoenix, Arizona, además de dos instalaciones adicionales, una de ellas destinada al encapsulado de circuitos integrados. Con esta inversión, que se suma a los 65.000 millones de dólares previamente comprometidos, se espera crear entre 20.000 y 25.000 empleos y que Estados Unidos produzca cerca del 40% de los chips avanzados a nivel mundial.
La producción de semiconductores es considerada un asunto de seguridad nacional en Estados Unidos, y la ley de chips de 2022, aprobada bajo la administración de Joe Biden, otorgó a TSMC un paquete de subvenciones de 6.600 millones de dólares para fomentar la fabricación doméstica. Sin embargo, Trump ha expresado dudas sobre la continuidad de este programa y ha planteado la posibilidad de imponer aranceles del 25% a los grandes fabricantes de semiconductores como medida para atraer más producción al país. TSMC, que domina el 90% del mercado global de circuitos integrados avanzados, ha decidido realizar esta inversión adicional sin depender de nuevos subsidios.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, destacó que esta decisión de TSMC responde a la intención de evitar aranceles y fortalecer su presencia en Estados Unidos. Este movimiento no solo refuerza la estrategia de reindustrialización impulsada por Trump, sino que también busca reducir la dependencia de cadenas de suministro extranjeras, especialmente en un sector crítico para tecnologías como la inteligencia artificial y el internet de las cosas.
Información de: El País









