La señora Kuroki perdió de pronto su vista debido a complicaciones de su diabetes. Lo que la llevó a deprimirse y aislarse en su hogar.



Buscando una manera de alegrar a su esposa, el señor Kuroki tuvo una gran idea, decidió plantar un jardín de flores para que ella pudiera disfrutar su olor y pasar más tiempo al aire libre.
Le llevó dos años de trabajo duro pero el resultado es realmente increíble. Su granja ahora es visitada por personas de todo el mundo que quieren ver el hermoso jardín y conocer su historia de amor.
La señora Kuroki no solo se ve feliz sino que también vive feliz. Ha sido una gran idea la de su esposo el cual no solo logró alegrar a su amor sino convertir su hogar en un increíble jardín que hoy en día, todos quieren visitar.
¿Qué opinas de esta gran gesto de amor?
Con información de: Qpasamag









