En 2025, Venecia ha decidido duplicar la tarifa de entrada para los visitantes diurnos, pasando de 5 a 10 euros. Esta medida afectará a los excursionistas de última hora, y se aplicará en casi el doble de fechas que el año anterior, alcanzando 54 días designados. Las nuevas tarifas estarán vigentes durante un bloque continuo desde el 18 de abril hasta el 4 de mayo, y luego cada viernes, sábado y domingo de mayo hasta finales de julio. Aquellos que reserven con cuatro o más días de antelación podrán beneficiarse de un descuento del 50%.
Simone Venturini, concejal de turismo de Venecia, ha defendido esta iniciativa como un esfuerzo para gestionar mejor el flujo turístico y desincentivar el turismo de un día, alineándose con la naturaleza delicada de la ciudad. El proyecto piloto de 2024, aunque efectivo, ha dejado claro que la tarifa de entrada por sí sola no es suficiente para controlar los flujos turísticos, pero establece una base para futuras acciones integradas. Esta medida ha generado interés en otros destinos como Formentera en España y Kioto en Japón.
Casi medio millón de visitantes pagaron la tarifa de entrada en 2024, generando 2,4 millones de euros, aunque aún no se han detallado los costos de implementación ni el uso del dinero recaudado. Los visitantes que se queden a pasar la noche dentro de los límites de la ciudad estarán exentos de la tarifa, pero deberán registrarse en línea para obtener la exención. Las autoridades han señalado una ligera reducción en el número de excursionistas locales, aunque sin proporcionar cifras exactas. La medida subraya la necesidad de equilibrar la preservación de Venecia con la gestión del turismo.









