El derechista Alberto Núñez Feijóo, del Partido Popular (PP) de España, está en una encrucijada agridulce a días de las elecciones generales: por un lado, casi todos los sondeos dicen que será el candidato más votado eldomingo, pero por otro, auguran que no tendrá el respaldo suficiente para lograr la mayoría absoluta.

Ese punto es considerado como una mala noticia para gran parte de la opinión pública y una sección del electorado del PP, ya que si Feijóo carece de la mayoría absoluta de 176 escaños en el Congreso de los Diputados, tendría que pactar con el ultraderechista Vox para ser investido presidente.

Es por ello que, en la recta final de campaña, el candidato del PP está reforzando su estrategia de situarse en una calculada indefinición de partido ‘atrapalotodo’.

Un viaje, para muchos impostado, al centro político, con evidentes contradicciones y difícil de justificar. «Somos un partido claramente de centro reformista en nuestro país, un centroderecha reformista», dijo en una entrevista publicada el jueves por el diario conservador ABC.

Con y lejos de Vox

Por un lado, su partido está normalizando los acuerdos de gobierno que ha alcanzado con Vox, una formación abiertamente racista, machista y antieuropeista, en numerosos ayuntamientos y autonomías, tras las elecciones del pasado mes de mayo. Esas coaliciones ya han adoptado polémicas medidas.


Con información de Actualidad.RT.com

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