William McKinley, vigésimoquinto presidente de Estados Unidos (1897-1901), ha sido mencionado por Donald Trump como una figura de inspiración, destacando su política de aranceles y su enfoque proteccionista. McKinley promovió medidas como la Ley McKinley de Aranceles de 1890 y el Arancel Dingley de 1897, que incrementaron los gravámenes a las importaciones para fortalecer la industria nacional. Sin embargo, estos aranceles fueron criticados por sectores agrícolas y no industriales, lo que llevó a ajustes en su enfoque durante su presidencia.

A pesar de su reputación como proteccionista, McKinley adoptó una perspectiva más conciliadora sobre el comercio global mientras era presidente, favoreciendo acuerdos comerciales recíprocos para evitar conflictos comerciales. Esto contrasta con las políticas comerciales de Trump, quien ha señalado con imponer aranceles elevados a países como México, Canadá y China. McKinley sostenía que las «trampas comerciales no son rentables», una visión que podría no alinearse completamente con la filosofía de Trump.

En el ámbito territorial, McKinley lideró la expansión estadounidense tras los sucesos hispano-estadounidense, adquiriendo Guam, Puerto Rico y Filipinas, mientras proyectaba el poder económico de Estados Unidos hacia Asia y América Latina. Este enfoque ha generado comparaciones con Trump, quien ha expresado interés en adquirir Groenlandia y recuperar el control del Canal de Panamá, aunque mediante acuerdos más que por la fuerza militar.

McKinley no pudo concretar todos sus planes, pues partió de este mundo en 1901, siendo sucedido por Theodore Roosevelt. Su legado combina proteccionismo, pragmatismo comercial y expansión territorial, elementos que Trump parece admirar, aunque con interpretaciones y adaptaciones a su estilo político actual.

¿Qué opinas de esto?