¿Alguna vez has faltado al gimnasio porque «está lloviendo» o «queda muy lejos»? La historia de Awá Pino te hará reconsiderar todas tus excusas.
Este joven brasileño, residente de Alter do Chão, en el estado de Pará, se ha vuelto viral tras documentar la títánica travesía que realiza diariamente para poder entrenar.
Su rutina comienza en las aguas del río Amazonas, donde debe navegar en bote durante unos 30 minutos, enfrentando en ocasiones lluvias intensas que lo obligan a pilotar con una mano mientras sostiene un paraguas con la otra.
Tras desembarcar, realiza una caminata de 10 minutos por senderos naturales para finalmente abordar un autobús que tarda una hora más en dejarlo en la zona urbana donde se encuentra el gimnasio.
El joven confiesa que su motivación inicial fue porque se sentía incómodo con su extrema delgadez. «No quería quedarme así, así que decidí empezar», relata Pino, quien en sus inicios utilizaba botellas de agua como pesas en su casa antes de dar el salto a las máquinas profesionales.
Su compromiso no pasó desapercibido; tras la viralización de sus videos, Awá recibió un año de membresía gratuita en su centro de entrenamiento como reconocimiento a su disciplina.
Con un toque de humor y orgullo, el joven lanza un mensaje a sus seguidores: mientras él cruza la selva para ejercitarse, muchos tienen el gimnasio en la esquina y no asisten. Su historia es, sin duda, un recordatorio de que la voluntad no conoce distancias.
Con información de: Medio internacional
Foto: @awapinho2









