El presidente de Colombia, Gustavo Petro, advirtió este miércoles a la principal disidencia de la extinta guerrilla FARC con quienes rompió un cese al fuego: acuerdan la paz o seguirán «el camino» del abatido capo Pablo Escobar.
Las partes sostienen negociaciones desde finales de 2023, pero el asesinato de una líder indígena llevó al mandatario a decretar el 17 de marzo la reanudación de las acciones militares en tres departamentos contra el Estado Mayor Central (EMC), conformado por rebeldes que se negaron a firmar el acuerdo de paz de 2016.
Los diálogos continúan, aunque Petro ha ido endureciendo su discurso contra la organización que se dedica principalmente al narcotráfico. «Los que están allí en el EMC tienen que saber decidir ya, o se van por el camino de Pablo Escobar y el Estado los enfrentará, o se van por el camino del servicio del pueblo y del proyecto de la vida y el Estado los recibirá», dijo Petro este miércoles en un acto.
El presidente sostiene que el EMC está ensañado contra personas indígenas y campesinas que viven en los departamentos de Cauca, Nariño y Valle del Cauca (suroeste). También, comparó a su comandante, alias Iván Mordisco, con Escobar, abatido por la fuerza pública en 1993.
El líder guerrillero «ahora está matando dirigentes campesinos, está asesinando al pueblo y habla de revolución. ¡Qué revolución ni qué carajos!», reclamó el presidente y aseguró que «es un traqueto (narcotraficante) vestido de revolucionario».
Con información de Globovisión









