Los resultados de una investigación reciente sugieren que las nubes de Venus podrían ser aptas para que en ellas subsistieran algunas formas de vida. En contraste con la abrasadoramente inhóspita superficie de Venus, una capa de nubes que se extiende desde los 50 a los 65 kilómetros de altitud sobre la superficie del planeta, alberga temperaturas más suaves que permitirían vivir a algunas formas extremadamente resistentes de vida.
Si hay vida en esa capa de nubes de Venus, esta debe ser muy diferente de la mayor parte de las formas de vida de la Tierra. Esto se debe a que las nubes de Venus están compuestas mayormente por gotas de ácido sulfúrico, una sustancia química intensamente corrosiva que disuelve los metales y destruye la mayoría de las moléculas biológicas de la Tierra.
El nuevo estudio ofrece una visión menos pesimista de la acidez de esas nubes. Sus resultados indican que, de hecho, algunos componentes clave de la vida, incluidos aminoácidos importantes, pueden persistir en soluciones de ácido sulfúrico concentrado.
El estudio lo realizó un equipo integrado, entre otros, por Sara Seager, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), y su hijo Maxwell D. Seager, del Instituto Politécnico de Worcester, en Estados Unidos .
La búsqueda de vida en las nubes de Venus ha cobrado empuje en los últimos años, impulsada en parte por la controvertida detección de fosfina (una sustancia a la que se considera un indicio de vida) en la atmósfera del planeta. Aunque esta detección sigue siendo objeto de debate, la noticia ha revigorizado una vieja cuestión: ¿Podría el planeta hermano de la Tierra albergar vida?
Con información de medios internacionales









