Crecer sin muchos elogios puede moldear en quiénes nos convertimos de maneras que quizás ni siquiera nos demos cuenta, según explican los psicólogos.
«Cuando no recibimos suficiente refuerzo positivo cuando somos niños, esto puede tener un impacto duradero en nuestra personalidad y en cómo interactuamos con el mundo»
Algunos rasgos pueden hacer que la vida sea un poco más desafiante, mientras que otros pueden impulsarnos a convertirnos en individuos más fuertes.
Buscan aprobación
Aquellos que crecieron con pocos elogios a menudo desarrollan un intenso deseo de aprobación.
La psicología sugiere que cuando los niños no reciben suficiente afirmación, pueden pasar su vida adulta buscando la validación de los demás.
Esto puede manifestarse de diversas maneras, desde tendencias a complacer a los demás hasta miedo al rechazo.
Es realmente un mecanismo de supervivencia
Cuando somos niños, dicen los expertos, «anhelamos la aceptación y la afirmación de quienes nos cuidan: es una parte fundamental de la naturaleza humana«.
Si no se satisfacen estas necesidades, podemos encontrarnos luchando continuamente por satisfacerlas hasta bien entrada la edad adulta.
Comprender este rasgo puede ser un paso fundamental hacia el autoconocimiento y el crecimiento personal.
No se trata de culpar a nuestro pasado, sino de comprender cómo nos ha moldeado y aprender a navegar por la vida a la luz de ese conocimiento.
Con información de: Medios Internacionales









