El presidente electo Donald Trump se librará, de momento, de ir a prisión. El juez Juan Merchan de Manhattan, que preside el caso Stormy Daniels por el que fue condenado en mayo, tenía que decidir hoy si anular la condena después del fallo del Tribunal Supremo sobre la inmunidad presidencial. Tras una petición de los abogados de Trump, ha decidido retrasar esa decisión al 19 de noviembre, según documentos judiciales. De este modo, el republicano todavía podría ir a prisión, aunque se pospone la decisión sobre si mantener el caso en pie.
La decisión ha llegado después de un acuerdo entre el fiscal Matthew Colangelo y los abogados del magnate, que pedían más tiempo para presentar nuevos argumentos después de la victoria de su cliente en las elecciones presidenciales del martes pasado. La sentencia, que está prevista para el día 26 de noviembre, puede conllevar hasta cuatro años en prisión o libertad condicional. De momento, se mantiene en pausa hasta que el juez Merchan decida si seguir adelante con el caso, con lo que los abogados de Trump ganan tiempo.
“El pueblo está de acuerdo en que estas son circunstancias sin precedentes y los argumentos planteados por el abogado defensor requieren una cuidadosa consideración”, escribió el fiscal Colangelo al juez.
El abogado de Trump, Emil Bove, argumentó que, más allá de retrasar la decisión, los cargos deberían ser desestimados: “La suspensión, y la desestimación, son necesarias para evitar impedimentos inconstitucionales a la capacidad del presidente Trump para gobernar”.
El fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, que lideró la împutación, ha dicho que la condena debe mantenerse y que las pruebas presentadas en el juiciø fueron “abrumadoras”.
Trump fue condenadø en mayo por un jurado popular de 34 delitos relacionados con la falsificación documental para ocultar el pago de 130.000 dólares en el 2016 a la actriz Stormy Daniels.
Con información de El Universal









