Los servicios presenciales en español en la Iglesia Metodista Unida Lincoln de Chicago han sido suspendidos por las crecientes preocupaciones sobre las posibles deportaciones, que podrían afectar a muchos miembros de la congregación, especialmente con la toma de posesión del presidente Donald Trump programada para el 20 de enero.

La reverenda Tanya Lozano se encargó de tomar la complicada decisión, pues los servicios dominicales ofrecían un espacio vital para los migrantes hispanohablantes, y les permitían conectarse con su fe y entre sí.

Sin embargo, ante el temor generalizado por las políticas migratorias del nuevo gobierno, la comunidad ha optado por trasladar estos encuentros a un formato virtual, informó BBC Mundo.

«La decisión de que el servicio en español pase a ser virtual ha sido colectiva, pertenece a toda la congregación», declaró Lozano al medio anteriormente citado. «Nos estamos preparando para ayudar a las familias indocumentadas y de estatus mixto».

Con información de Diario 2001

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