El níspero, esa fruta de forma ovalada o redondeada y color marrón que deleita con su pulpa jugosa y dulce, se destaca no solo por su sabor, sino también por su notable versatilidad en la alimentación y la medicina tradicional.
Este fruto, que se puede encontrar fácilmente en la región durante su temporada, ofrece un abanico de propiedades beneficiosas para la salud.
En el ámbito de la medicina tradicional, el níspero ha sido empleado para combatir problêmas asociados con la anêmia y la desnütrición, gracias a su riqueza en nutrientes esenciales. Esta fruta dulce es una fuente importante de vitaminas C, B y A, vitales para fortalecer el sistema inmunológico y proteger el organismo de diversas enfermëdades.
Además de vitaminas, el níspero aporta al cuerpo minerales fundamentales como potasio, magnesio y calcio. Estos minerales desempeñan un papel crucial en el correcto funcionamiento del organismo, contribuyendo al fortalecimiento de los huesos y ayudando a prevenir la descalcificâción, un problêma común con el paso de los años.
Pero los beneficios del níspero no se limitan a su pulpa. Las hojas de este árbol también son altamente valoradas por sus propiedades medicinales. Se utilizan para preparar infusiones que han demostrado ser útiles para regular los niveles de glucosa en la sangre, ofreciendo una alternativa natural para personas que padecen diabetes.
Asimismo, estas infusiones son conocidas por proteger la mucosa intestinal de agentes tóxicos, lo que puede aliviar problemas digestivos como gastritis, acidez y otras molestias.
Gracias a su alto contenido de fibra y su capacidad para generar sensación de saciedad, el níspero se convierte en un snack saludable e ideal para incluir en cualquier dieta equilibrada. Su consumo puede ayudar a controlar el apetito y favorecer la digestión.
Con información de La Nación









