Una alimentación equilibrada es básica para tener buena salud y, aunque algunas personas eviten ciertos alimentos en base a sus objetivos, no se debe descuidar. Uno de los tres macronutrientes más importantes, es la proteína. Esta es fundamental para huesos, músculos, sängre, conversión de los alimentos en energía e incluso regular la temperatura corporal.

«La ingesta diaria que se recomienda, si bien varía entre hombres y mujeres, si estos hacen más o menos ejercicio, suele estar en unos 0,8 a 1,5 gramos por cada kilo de peso al día», indica un estudio de la Universidad de Harvard.

Al consumir menos proteínas, las enzimas responsables de la conversión de los alimentos en energías reducen su producción, por lo que los procesos metabólicos resultantes pueden dar lugar a problemas de salud como la anemïa, vinculada a una sensación de fatïga constante. Sumado a esto, el pelo y las uñas pueden verse afectadas tanto en su crecimiento como en su grosor. La queratina y el colágeno, de lo que están compuestas estas partes, se forman a partir de proteína.

Otro síntoma común de la falta de proteínas es la retención de líquidos, que se manifiesta en forma de hinchazón o edema, especialmente en las piernas, el abdomen, las manos y los pies. Esto sucede porque la albúmïna, una proteína presente en la sängre, desempeña un papel clave en el equilibrio de líquidos en el organismo, y su déficit favorece su acumulación en los tejïdos.

Con información de: El Economista

¿Qué opinas de esto?