Cuando hablamos de personas superdotadas, solemos asociarlas con una capacidad intelectual extraordinaria y unas calificaciones brillantes. Sin embargo, la diferencia también se refleja en sus comportamientos. Las personas superdotadas suelen tener hábitos comunes que implican curiosidad, agilidad mental o razonamiento. La superdotación suele referirse a un alto cociente intelectual habitualmente por encima de 130 y un gran potencial cognitivo en muchas áreas.
Por lo tanto, podríamos decir que «todos los superdotados tienen altas capacidades, pero no todas las personas con altas capacidades son superdotadas», aclara el psicólogo infantojuvenil del Centro de Psicoterapia Lumos, Guillermo Remacha.
Los seis hábitos que pueden tener en común las personas superdotadas. El primero de ellos es la curiosidad. «Desde pequeños hacen preguntas profundas y buscan entender el porqué de todo. Otro de los aspectos que menciona el psicólogo es una tendencia al perfeccionismo. Estas personas destacan además por un pensamiento crítico y divergente. «Suelen analizar situaciones desde diferentes perspectivas.
También por una alta sensibilidad y empatía: «muchos tienen una gran percepción emocional y pueden verse afectados por injusticias o problemas sociales», comenta. En cuanto a las relaciones con los demás, suelen tener dificultad para encajar socialmente, ya que, no siempre encuentran personas con intereses similares, lo que puede generar sensación de aislamiento.
Con información de: Heraldo









