Este viernes, el precio del oro subió un 1,9%, alcanzando los 3.237,89 dólares por onza, su máximo histórico. Las tensiones comerciales globales y las preocupaciones sobre una posible recesión han reforzado su atractivo como refugio para los inversores. El analista Liu Yuxuan destacó que la desconfianza en el dólar ha incrementado la demanda por activos seguros como el oro.
La volatilidad en los mercados, impulsada por los cambios en las políticas arancelarias de Estados Unidos, ha provocado un aumento en la compra de metales preciosos. Además, los bancos centrales han contribuido a esta tendencia con adquisiciones significativas de oro durante este año.
Los operadores ahora proyectan múltiples recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal, lo que también podría seguir respaldando el crecimiento del valor de estos activos en el mercado.
Con información de: Bloomberg









