Científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de España (CNIO) recientemente descubrieron el enlace de las dietas ricas en grasa activa y la metástasis en el cáncër de mama.
Esta investigación, que estuvo dirigida por el jefe del Grupo de Microambiente y Metástasis del CNIO, Héctor Peinado, fue realizada en modelos animales.
Se conoció que, para que el cáncër se disemine a otros órganos, hace falta que muchas células tumorales viajen por el torrente sanguíneo, aniden y proliferen en otro órgano. Se puede decir que a veces el tumór primario envía previamente moléculas que modifican el órgano de destino y preparan el equivalente a un nido que acoge las células tumoralës: el llamado ‘nicho premetastásico’, en el que la célula tumorël podrá desarrollar metástasïs.
Los expertos demostraron cómo en ratones obesos, por comer muchas grasas, se producen cambios que facilitan la creación del nicho premetastásico.
Según observaron en los animales alimentados con muchas grasas, cómo las células que se desprenden del tumor primario son rodeadas durante su viaje por la sangre por más plaquetas que en los ratones con dieta normal, lo que provocaría que se dificulte a las defensas del organismo la detección de las células de cáncer porque las plaquetas formarían “una coraza alrededor de las células tumorales, evitando que el sistema inmunitario las reconozca”.
Con información de: 2001 Live









