Vanessa Van Edwards no se anda con rodeos. Durante una conversación en el popular pódcast The Diary of a CEO, la investigadora y autora especializada en relaciones sociales explicó por qué mirar el teléfono móvil en momentos clave puede estar dañando tus relaciones sin que te des cuenta. «Cada vez que miras tu teléfono, accidentalmente pareces un perdedor”, afirmó, aclarando que lo dice de forma literal, como quien ha perdido una carrera.
Uno de los principales errores que comete la gente, según esta experta, es llegar a un encuentro importante como una entrevista o una cita mirando hacia abajo, revisando el teléfono. Ese simple gesto, que parece inofensivo, adopta lo que se llama “postura universal de derrota”, que es la misma que adoptan los atletas que acaban de perder una competición: hombros encogidos, cuello bajo y cuerpo cerrado.
“Cuando alguien baja la cabeza, cierra los hombros y se encoge, transmite automáticamente debilidad”, explica. Y al combinarlo con el gesto de consultar el móvil, el efecto puede ser devastador en ese primer vistazo que alguien tiene de ti. “No es solo que parezcas distraído, es que pareces derrotado”, advierte.
El mensaje clave que deja esta experta es directo: en momentos sociales importantes, el teléfono debe desaparecer. No se trata de demonizar la tecnología, sino de entender cómo ciertos comportamientos afectan a la imagen que proyectamos, especialmente cuando apenas tenemos segundos para causar impacto.
Así que la próxima vez que estés esperando a alguien especial, o a punto de entrar a una reunión decisiva, levanta la mirada, abre los hombros y guarda el móvil. Puede que ese simple gesto cambie radicalmente la forma en que los demás te perciben.
Con información de: El Confidencial









