El informe World Happiness Report (WHR), elaborado de manera conjunta por la Universidad de Oxford, la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas y la compañía de investigación y análisis Gallup, analiza los factores clave que contribuyen al bienestar de las personas a nivel mundial. Cada año, los investigadores estudian datos de más de 140 países y reflejan los resultados en esta publicación.
La edición del 2025 subraya el impacto positivo de las relaciones y la conexión con los demás en nuestra felicidad, en un contexto en el que las personas reportan niveles preocupantes de soledad no deseada en todo el mundo. Bajo el lema «Compartir y cuidar», el estudio pone en valor los actos de generosidad. «Estos comportamientos prosociales reducen las muertes por suicidio o por abuso de sustancias. Los países con mayor tasa de voluntariado y donaciones tienen también tasas más bajas de estas muertes», revela el WHR. Al mismo tiempo, los expertos advierten que «la ausencia de vínculos sociales se ha relacionado con mayores tasas de enfermedad, menor esperanza de vida, menores niveles de bienestar subjetivo, mayores tasas de criminalidad y un mayor apoyo al autoritarismo».
El informe también pone de manifiesto la creciente desigualdad entre diferentes sociedades en términos de felicidad. Por séptimo año consecutivo, Finlandia se posiciona en el ránking del WHR como el país más feliz del mundo, seguido de Dinamarca, Islandia y Suecia. Más allá de las diferencias en las condiciones de vida materiales en diferentes regiones del mundo, cuya importancia no se puede negar, los investigadores observaron la tendencia a la confianza entre ciudadanos en estas sociedades nórdicas como un posible marcador relacionado con los índices de felicidad.
Las comunidades han sido la forma de vivir de las personas desde la prehistoria y esta convivencia ha permitido a nuestra especie establecerse y protegerse de los depredadores. «El ser humano es un ser social. Sin relacionarse, se muere», señala en este sentido la psicóloga Sara Roldán, experta en Intervención Social. «De hecho, las personas que viven en soledad no deseada mueren antes que las que cuentan con este sentido de comunidad», observa.
Este sentido de pertenencia a una comunidad es especialmente importante para los jóvenes. «Las conexiones sociales son vitales para el bienestar de los jóvenes adultos, ya que alivian el estrés. Sin embargo, la desconexión social es bastante frecuente entre ellos. En el 2023, un 19 % de los jóvenes adultos de todo el mundo declaró no contar con nadie para recibir apoyo social», señala el informe WHR.
A nivel laboral, el poder establecer vínculos con nuestros compañeros es fundamental para el bienestar de los trabajadores. «Lo que llamamos bienestar laboral no tiene que ver tanto con la tarea que realiza la persona, sino con el propósito, con el poder relacionarse con otras personas y desarrollar entre todas un trabajo que contribuya a ese propósito», explica en este sentido el psicólogo social Carlos Montes Piñeiro.
Vivir en comunidad es otra de las recomendaciones del informe para ser más felices. Según destacan los investigadores, «un hogar de aproximadamente cuatro miembros predice mayores niveles de felicidad. Las personas en estos hogares disfrutan de relaciones plenas y muy satisfactorias», en contraste con aquellos que viven solos.
Con información de La Voz de la Galacia









