Los sueños son uno de los elementos más curiosos y complejos de la mente humana. Pueden ser muy abstractos y sin sentido, e incluso terroríficos, pero la realidad es que no son más que una acción del cerebro que trabaja incluso cuando dormimos. Científicos y expertos pasan años tratando de descubrir los misterios y el sentido de las imágenes que se proyectan en nuestra cabeza mientas estamos dormidos.
Las personas que duermen varias horas seguidas, pero lo hacen de una forma poco profunda tienden a recordar más sus sueños al despertar que aquellas que lo hacen durante episodios más cortos y productivos, según un estudio coordinado por la Escuela de Estudios Avanzados IMT de Lucca (Italia).
Los factores relacionados con la probabilidad de saber que se ha soñado al despertar; son, la actitud hacia los sueños, la propensión a la divagación mental y los patrones de sueño. Además, la vulnerabilidad a las interferencias durante el sueño y la edad influyen en el hecho de poder recordar qué es exactamente lo que se ha soñado.
«Esta investigación refuerza la idea de que los sueños están condicionados por factores interindividuales e intraindividuales, lo que abre nuevas perspectivas para comprender su conexión con la memoria y la mente humana», ha afirmado el coordinador del estudio, Giulio Bernardi. El profesional ha subrayado que los sueños desempeñan un «papel esencial» en el aprendizaje, la consolidación de la memoria e incluso en la salud mental y física, de ahí la importancia de su estudio.
Con información de: La Vanguardia









