Aunque el término “superalimento” se emplea con frecuencia, es más acertado referirse a productos que, dentro de una dieta equilibrada, aportan grandes beneficios. La guayaba es uno de ellos. Este fruto tropical, originario de América y con siglos de uso medicinal, ha ganado terreno en la dieta europea gracias a su sabor y propiedades nutricionales.
La guayaba no solo destaca por su pulpa rica y refrescante, sino también por sus hojas, ideales para preparar infusiones con efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Consumida fresca, en zumos o postres, es fuente de vitaminas A y C, fósforo, potasio e hierro, lo que la convierte en un excelente aliado para reforzar las defensas y cuidar el sistema cardiovascular.
Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), la guayaba contiene hasta 273 mg de vitamina C por cada 100 g, superando a muchos cítricos. Estudios de la Clínica Universidad de Navarra también la sitúan entre los alimentos más ricos en este nutriente esencial, lo que consolida su lugar como una fruta funcional para la salud cotidiana.
Con información de: El Heraldo









