La planta jade, también conocida como planta de dinero, es una de las favoritas del Feng Shui por su capacidad para atraer riqueza, estabilidad y crecimiento.
Más allá de su belleza minimalista y su resistencia, esta suculenta representa energía “yang”, acción y éxito, gracias a sus hojas redondeadas que evocan monedas.
Según el Feng Shui, para activar su poder energético no basta con tenerla: es clave ubicarla en lugares estratégicos. Colócala cerca de la entrada principal del lado izquierdo al entrar para permitir que la buena energía fluya hacia el hogar, o en la esquina sureste, zona asociada a la riqueza.
En oficinas, se recomienda tenerla en el escritorio, también al sureste, para potenciar oportunidades laborales y en el hogar es ideal colocarla en el comedor, ya que este espacio simboliza la abundancia familiar. Así, la planta jade no solo decora si no que conecta con la energía de prosperidad y bienestar compartido.
Con información de: Cronista









