Los llamados «malos hábitos» muchas veces se vinculan a los rasgos de una persona. No obstante, en muchos casos existen factores psicológicos que son los principales detonantes de estos hábitos, lo que podría ser el primer paso para lograr cambiarlos.
Así lo explica Miriam Salinas, terapeuta especializada en ansiedad y alimentación desordenada, a través de una de sus últimas publicaciones: «A veces tus ‘malos hábitos’ son una respuesta al trauma». Estos hábitos perjudiciales para la salud son estrategias de afrontamiento ante experiencias adversas, por lo que la desregulación del sistema nervioso autónomo y alternaciones cerebrales inducidas por el trauma pueden manifestarse de diferentes formas, como es: acostarse tarde, utilizar el móvil, aislarse, el cansancio crónico, el excesivo perfeccionismo o la «verbosidad».
Otro patrón común es la utilización excesiva del teléfono móvil: «pasas horas en el teléfono porque prefieres eso a enfrentarte a tus pensamientos». Este fenómeno podría estar relacionado con los pensamientos intrusivos, aquellos que aparecen en tu cabeza por sí solos o por la situación en la que te encuentras, y eliminarlos de la mente se vuelve algo particularmente difícil. Algunas distracciones pueden ayudar de forma momentánea, pero no suponen una solución real.
Por este motivo, si se observa que se presentan alguna o varias de estas conductas de forma muy prolongada en el tiempo, lo más recomendable es solicitar la ayuda de un profesional. «Conocer su origen traumático es clave para una intervención terapéutica informada».
Con información de: El Español









