El síndrome de fatiga crónica (SFC), también conocido como encefalomielitis miálgica, es una enfermedad compleja y debilitante que afecta a millones de personas en todo el mundo.
Un estudio reciente estima que solo en España, entre 120.000 y 200.000 personas sufren de SFC, condición que se caracteriza por una fatiga extrema que no mejora con el descanso y que empeora después de cualquier actividad física o mental, lo que se conoce como malestar post-esfuerzo.
Los síntomas del SFC pueden variar significativamente entre los individuos, pero comúnmente incluyen fatiga intensa, problemas de sueño, dificultades de concentración y memoria, y dolor generalizado.
A menudo, los pacientes experimentan un sueño no reparador, lo que agrava aún más su sensación de cansancio, también revelan que la enfermedad puede ser impredecible, con síntomas que aparecen y desaparecen, y que cambian en intensidad con el tiempo.
El diagnóstico puede ser un desafío, ya que no existen pruebas específicas y a menudo se basa en la exclusión de otras condiciones médicas, por lo que señalan es crucial que los profesionales de la salud validen la discapacidad del paciente y ofrezcan un tratamiento que aborde los síntomas específicos.
El tratamiento se centra en el manejo de los síntomas, que puede incluir terapia cognitivo-conductual, ejercicio graduado limitado para evitar recaídas, y medicamentos para la depresión, el sueño o el dolor, si es necesario.
Con información de: DW









