El trastörno del espêctro autïstâ o TEA, igual que el TDAH y que los trastörnos del aprendizaje como la dislexia, no es una condición que sólo tenga lugar en la infancia, sino que son trastörnos del neurodesarrollo que se originan en la infancia y muchos de ellos persisten en la edad adulta, que no desaparecen con la edad.

El psiquiatra Josep Antoni Ramos Quiroga, explica que ahora se habla más del TEA en adultos porque se tiene una mayor conciencia de que esta condición puede progresar a la edad adulta. Cuenta el doctor Ramos Quiroga que el diagnóstico es clínico, hay que hacer una entrevista a la persona, en la que se evalúa, entre otros parámetros, la intensidad de síntomas de la persona, o se recoge el desarrollo de la persona desde la infancia hasta la edad adulta.

¿Cómo una persona adulta puede sospechar que quizá padece TEA?, el experto apunta a dificultades en la interacción social, incluso a un sufrimiento por sobreesfuerzo para la interacción social, conductas repetitivas, necesidad de un mayor aislamiento social, intereses muy restrictivos y a bucles, entre otros. «Que un adulto cuente por fin con su diagnóstico de TEA le permite entenderse mejor, no verse diferente o rara, o entender esos síntomas que en el día a día le llevan a una gran dificultad de adaptación y le pueden generar mucha ansïedad y casos de dêpresïón», agrega.

«Si queremos tratar los síntomas relacionados con las dificultades en la comprensión y en la comunicación de la persona o de interacción social juega un papel importante el abordaje psicológico, que nos ayude a mejorar la comprensión con el contacto social; aparte de que hay otros síntomas asociados como las obsesiones, el TDAH, o síntomas de ansïedad y de dêpresïón que quizá sí es mejor tratarlos de forma específica por la vía farmacológica. Todo depende de la persona», sostiene este doctor en psiquiatría.

Con información de: Cuídate Plus

¿Qué opinas de esto?