La exposición prolongada y sin protección a los rayos solares es un factor determinante en la pérdida de elasticidad de la piel. Así lo advierten expertos en dermatología, quienes señalan que la radiación ultravioleta (UV) debilita las fibras de colágeno, la proteína fundamental que proporciona firmeza y estructura al órgano más grande de nuestro cuerpo.

El envejecimiento genera cambios hormonales que afectan la piel, debido a que, disminuye la producción de colágeno de forma natural, la cual es necesaria para prevenir la aparición de arrugas.

Por lo tanto, en la actualidad existen múltiples opciones de cremas y tratamientos estéticos para mejorar la elasticidad de la piel, pero también existen alternativas caseras a base de productos naturales que cumplen la misma función, tal es el caso del aceite de argán.

El aceite de argán contiene ácidos grasos esenciales, vitaminas y antioxidantes que nutren todas las capas de la piel a profundidad. A su vez, neutraliza los radicales libres.

¿Cómo debes utilizar el aceite de argán?

Lo más recomendable es que la persona aplique el aceite de argán una vez al día en la piel afectada y deje actuar el producto durante 20 minutos, posteriormente, debe limpiar la zona con un disco de algodón húmedo para eliminar el exceso del referido líquido.

Asimismo, es propicio acotar que la persona podrá notar el resultado del tratamiento en función de las condiciones en las cuales se encuentre la piel.

En conclusión, la piel puede mantenerse firme si la persona establece una rutina de autocuidado que contribuya a lograrlo y evita la aplicación de tratamientos químicamente invasivos.

Con información de: 2001 Live

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