Un estudio reciente de la Universidad de Wageningen reveló la presencia de diversas especies de rayas y tiburones en las cercanías de parques eólicos marinos en los Países Bajos.
La investigación que analizó el ADN ambiental de muestras de agua, identificó cinco especies clave: la raya común, la raya bramante, la raya moteada, el cazón estrellado y el tiburón peregrino, lo que subraya el potencial de los parques eólicos marinos para influir en la vida marina.
Los investigadores sugieren que la atracción de estos animales a las áreas de turbinas eólicas se debe a la prohibición de la pesca de arrastre de fondo, una práctica destructiva que se evita en estas zonas. Esta restricción contribuye a la restauración de los ecosistemas marinos, ofreciendo un refugio seguro para estas especies.
El equipo científico ahora se centra en determinar si estos animales utilizan los parques eólicos como hábitats permanentes o si simplemente son desplazados hacia estas áreas.
Comprender la dinámica de su relación con las turbinas es crucial para evaluar el impacto a largo plazo de estas estructuras en la biodiversidad marina.
Este conocimiento permitirá optimizar la planificación y gestión de los parques eólicos para minimizar cualquier efecto negativo y maximizar los beneficios para la vida marina.
Con información de: AS









