Conseguir una piel hidratada y luminosa ya no requiere productos costosos. Una mascarilla casera elaborada con clara de huevo, aceite de clavo de olor con vitamina E y miel se ha vuelto tendencia por sus efectos rejuvenecedores. Estos ingredientes, comunes en la cocina, aportan firmeza, hidratación y suavidad a la piel. La combinación combate la resequedad y reduce la apariencia de líneas de expresión.
Su preparación es tan sencilla como efectiva: basta con mezclar una clara de huevo con una cucharadita de aceite de clavo de olor y, opcionalmente, una de miel. La mezcla se aplica en rostro y cuello, evitando el contorno de ojos. Tras dejarla actuar 15 minutos, se retira con agua tibia y el resultado será una piel más tersa, nutrida y visiblemente fresca.
Esta receta natural se puede usar una o dos veces por semana como parte de una rutina facial. Aunque es apta para la mayoría de los tipos de piel, se recomienda hacer una prueba antes de aplicarla. También hay otras variantes con ingredientes como yogur o aguacate.
Con información de: Terra









