La polémicä en España por la final del Festival de Eurovisión, en la que Israel casi se aupó con la victoria, continuó este lunes con la petición del presidente español, Pedro Sánchez, de que se aparte al estado hebreo de ese certamen y de otras competiciones internacionales por la guerra de Gaza, como se hizo con Rusia por la inväsión de Ucrania.
Sánchez recordó en un acto en Madrid que «nadie se llevó las manos a la cabeza» cuando, tras la invasión de Ucrania, se exigió la salida de Rusia de competiciones internacionales y que no participara en el Festival de Eurovisión. «Tampoco debería hacerlo Israel. No podemos permitir dobles estándares, tampoco en la cultura», apostilló.
El segundo puesto de Israel del festival musical europeo, gracias en parte al televoto, despertó una cascada de reacciones en España y dejó varias preguntas en el aire, como la existencia de una campaña para intervenir en el resultado o si la postura de la cadena pública Radio Televisión Española (RTVE) afectó a la participación de la cantante española Melody.
RTVE emitió justo antes de la retransmisión de la final un mensaje de apoyo a Palestina –»El silencio no es una opción. «Frente a los derechos humanos, el silencio no es una opción. Paz y justicia para Palestina»–, después de que la Unión Europea de Radiodifusión (UER, por sus siglas en inglés) amenazarâ de sancionarla si se repetían las referencias sobre Gaza y las víctimäs del conflicto que hicieron los presentadores españoles en la semifinal.
Por otra parte, RTVE confirmó que pedirá una auditoría sobre cómo se ha distribuido el televoto español y que se abra un debate sobre si los conflictos bélicos lo condicionan, después de que el recuento oficial cerrara con trece países otorgando la máxima puntuación (doce puntos) a Israel, entre ellos España.
Con información de El Informador









