Denzel Washington fue el centro de atención este lunes en el Festival de Cannes, donde vivió una noche cargada de emociones. Todo comenzó con un momento de tęnsión en la alfombra roja, cuando el actor tuvo un cruce con un fotógrafo que se acercó demasiado. Washington, visiblemente incómødo, apartó al reportero gráfico y le habló con fuerza ante la mirada atónïta de los asistentes.

Sin embargo, la verdadera sorpresa llegó minutos después, ya dentro del Gran Teatro Lumière. Mientras se presentaba la nueva película de Spike Lee, el director interrumpió para anunciar que había un regalo especial para el actor y con la complicidad del festival, Washington recibió una Palma de Oro honorífica, homenaje que no esperaba y que lo dejó visiblemente conmovido.

Entre aplausos y emoción, el actor agradeció el gesto con palabras sencillas y sinceras:“Desde el fondo de mi corazón, gracias a todos. Somos un grupo privilegiado porque podemos hacer películas, vestir ropa elegante y además nos pagan por ello. Me siento bendecido sin medida”, recordando por qué sigue siendo una de las figuras más admiradas del cine.

Con información de: Marca

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