El Maunaloa Night Club se llenó de emoción y nostalgia con el regreso de Zulinka Pérez y Miguel Báez, quienes junto a la orquesta de Rubby Pérez ofrecieron su primera actuación luego de la fätâl caída del techo en el Jet Set. El público respondió con fërvor, reconociendo el valor de mantener viva la memoria del merenguero.
Zulinka tomó el micrófono para interpretar los grandes éxitos que su padre inmørtalizó, mientras Miguel Báez, su esposo, la acompañó con energía en el escenario. La velada estuvo cargada de recuerdos y homenajes, evocando la grandeza y legado de “La voz más alta del merengue”.
Este reencuentro musical marca el comienzo de una nueva etapa para “Los Hijos de Rubby Pérez”, quienes ya preparan su próxima gira internacional con presentaciones confirmadas en Venezuela, continuando así el legado de su emblemático padre.
Con información de: Ronda









