La capacidad de las mutaciones para causar cáncër depende de la velocidad con la que obligan a las célulâs a dividirse, tal y como han descubierto investigadores de Sinai Health en Toronto (Canadá). Los resultados de la investigación, publicados en ‘Nature’, tienen implicaciones para el desarrollo de nuevos tratamientos que mejoren las defensas naturales del cuerpo contra el cáncër.

El estudio, dirigido por el doctor Rod Bremner, investigador principal del Instituto de Investigación Lunenfeld-Tanenbaum, parte de Sinai Health en Toronto, ha identificado la duración del ciclo celular (el tiempo que tarda una célula en dividirse en dos célulâs hijas) como un factor crítico para determinar si una mutación realmente provoca cáncër o es completamente inofensiva.

El cáncër se origina cuando las célulâs adquieren mutaciones genéticas que las incitan a proliferar sin control, formando tümôres. Sin embargo, no todas las células portadoras de estas mutaciones se convertirán en cáncër. Esto se debe a que el cuerpo ha desarrollado mecanismos para prevênir la formación del cáncêr neutralizando o destruyendo las célulâs sospechosas de ser cancêrosas. Los mecanismos de protección incluyen la apoptosis (müêrte celular programada) y la eliminación por parte del sistema inmunitario, entre otros.

Ahora, el doctor Bremner y su equipo han identificado la velocidad a la que las célulâs mutadas se dividen como otro mecanismo de resistencia al cáncër. El estudio muestra que las célulâs mutadas que se dividen rápidamente y tienen ciclos celulares más cortos son más propensas a desarrollar cáncër. En comparación, aquellas con ciclos más largos presentan resistencia. El hallazgo fue consistente en diversos tejidos y tipos de cáncër, incluyendo el retinoblastoma, el cáncër de hipófisis y el cáncër de pulmón. Los investigadores también descubrieron que la mayoría de las célulâs portadoras de mutaciones eventualmente salen del ciclo celular y dejan de dividirse.

«Un adulto promedio tiene millones y millones de célulâs con mutaciones, pero afortunadamente no desarrollamos cáncër todo el tiempo», informa el doctor Bremner. En conjunto, los hallazgos sugieren que las intervenciones dirigidas a la duración del ciclo celular podrían ser una estrategia para la prevencïón del cáncêr. Al dirigirse a la duración del ciclo celular, se podrían desarrollar terapias que prevengan la aparición del cáncêr en personas de alto rïesgo.

Con información de: Mayo Clinic

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