Canadá vive actualmente una crisïs debido a una serie de incendios forestales que se extienden por las regiones del noroeste y centro del país. Estos fuëgos incontrolados han forzado la evacuación de miles de residentes y trabajadores de comunidades remotas, incluyendo poblaciones indígenas y explotaciones petrolíferas.
Las provincias de Manitoba y Saskatchewan son algunas de las más afectadas, donde se han declarado estados de emergencïa provinciales debido a la magnitud de los incendios. Más de 17.000 residentes han sido evacuados en Manitoba, con comunidades como Flin Flon (5.000 habitantes) y Cranberry Portage (600 habitantes) severamente impactadas, llegando incluso a sufrir cortes de electricidad.
El primer ministro de Saskatchewan, Scott Moe, calificó los próximos 4 a 7 días como «absolutamente crítïcos» para la contención de los incendios. Los esfuerzos para combätir estos incendios se ven obstaculizados por condiciones adversas como el humo denso, que en ocasiones ha impedido la operación de aviones cisterna.
El Ministerio de Medio Ambiente de Canadá emitió advertencias sobre los riësgos para la salud asociados al humo, aconsejando a la población minimizar el tiempo al aire libre. La temporada de incendios forestales en Canadá, que se extiende de mayo a septiembre, ya mostró su devastador potencial en 2023, cuando las emisiones de carbono de los incendios equivalieron a 2,370 millones de toneladas de CO2.
Con información de: DW









