Sin cámaras, sin alfombra roja y sin mayor anuncio, el cantante puertorriqueño Farruko apareció de forma imprevista en el barrio Pinto Salinas, Caracas, donde ofreció un mini show improvisado que dejó huella. Pero más allá de la música, fue su mensaje el que encendió las redes y tocó corazones.
“Amor pal barrio y pal pueblo es lo que hay”, escribió el artista en sus redes, en un extenso y emotivo texto donde agradeció la hospitalidad del pueblo venezolano y aprovechó para lanzar dardos a quienes critican este tipo de gestos. “El que no le guste que estas cosas pasen, que revise su corazón que lo tiene podrïdø», sentenció sin filtro.
Farruko, acompañado por el venezolano @louis.bpm, expresó su admiración por el país y su gente:
«La impresión y la perspectiva que me he llevado es muy distinta a lo que había escuchado y visto en la prensa… No puedo mentir, y el que no me crea, que camine por aquí como lo toy haciendo yo».
Consciente del contexto social y político, Farruko se declaró abiertamente a favor de la unidad, la sanidad espiritual y la empatía, asegurando que su visita no buscaba protagonismo sino sembrar esperanza.
“Bajé a darle esperanza al que viene de abajo y vea que con talento se puede”.
El intérprete de «Pepas» también tuvo palabras contundentes para los hatërs: «Jesús era perfecto y lo crucifïcâron… que hablen de mí, me da lo mismo”.
Además, se refirió a Venezuela como el “Israel de Latinoamérica”, el “pueblo consentido de Dios”, y cerró declarándose “chamorriqueño”, en un guiño fraterno entre Puerto Rico y Venezuela.
Con información de: Noticias 24 horas









