Jannik Sinner, 1º del mundo, dio un gølpë de autoridad en la Philippe Chatrier al vëncer en sets corridos a Novak Djokovic (6º) por 6-4, 7-5 y 7-6(3), en una semifinal que no solo confirmó su pase a la gran final de Roland Garros, sino también su madurez como líder del circuito ATP. El italiano, implacable desde el fondo de la cancha, mostró un tenis sin fisüras y dejó sin respuestas al campeón de 24 Grand Slams, quien fue ovacionado por el público pese a la derrötä.
Djokovic luchó, se exigió al máximo y por momentos pareció encontrar griętas, pero el juego de Sinner fue demasiado sólido. Cada intento del serbio se estrëlló contra una pared infranqueablę. El número uno del mundo mostró reflejos y precisión en los momentos clave y una rësistencia mental admirable.
En el tercer set, cuando el partido parecía abrir una puerta a la remontada, Sinner mantuvo la calma y cerró el tie-break con autoridad. Así, alcanza por primera vez la final del Abierto de Francia y confirma que su dominio sobre la arcilla ya no es promesa sino realidad. Djokovic, pese a la caída, se despide del torneo como un gladiador, pero con la certeza de que el trono que ha ocupado durante años tiene ahora un heredero legítimo.
Con información de: ESPN









