Muchas veces tiramos a la basura elementos que podrían ser muy útiles. Las cáscaras de ajo, por ejemplo, tienen propiedades que benefician tus plantas si las usás correctamente.
Sumergir cáscaras de ajo en agua durante 24 horas crea un fertilizante natural cargado de nutrientes y antioxidantes. Esta preparación mejora la tierra y fortalece las raíces. Coloca las cáscaras en un frasco con agua (1 litro por 3 dientes de ajo), deja reposar entre 24 y 48 horas, usa el agua para regar tus plantas una vez por semana.
Este método casero también ayuda a repeler plagas gracias al olor y a las propiedades del ajo, sin necesidad de químicos agresivos. Así, con un gesto simple, cuidas tus plantas y aprovechas al máximo lo que tienes en casa.
Con información de: Diario Uno









